miércoles, 21 de noviembre de 2018

La academia no me llena

Una de las razones por las que comencé este blog fue porque necesitaba descargar un poco de tensión acumulada, la cual se había generado por la frustración que es estar en un doctorado, a un año y medio de terminar y no tener ni un resultado para publicar.

Hoy día esa sensación no termina, paso horas y días sentado frente a una computadora queriendo hacer todo a la vez: leer artículos, escribir la tesis, hacer experimentos y repetir experimentos, sin lograr un avance significativo, sin tener claro en la mente qué es lo que quiero hacer, qué quiero comunicar, pero sobre todo el por qué lo estoy haciendo. Realmente me ha llenado de una insatisfacción tremenda este doctorado porque siento que la cosa no va para ningún lado, no siento que lo que esté haciendo contribuya en algo, ¿a quién beneficia?, no lo sé.

No hay momento en el que mi cabeza esté quieta, no puedo dejar de pensar en otras cosas y proyectos que quiero hacer, pienso en Bioemprendiendo como un proyecto grande, pienso en hacer todo lo posible porque Bioera renazca, por comenzar nuevos emprendimientos como un laboratorio comunitario o participar en una red de cowork con todos los líderes de Allbiotech para potenciar la biotecnología en LATAM.

Pero ahora, tengo enfrente el doctorado, sé que es el último estirón pero me tiene cansado, insatisfecho, y hasta cierto punto deprimido por pensar que no sirvo para esto. Al final de cuentas yo no quiero ser investigador, no sé por qué me preocupo y complico tanto la existencia, ya debería entregar cualquier cosa para librar el compromiso, pero por alguna razón mi psicóloga me preguntó si soy perfeccionista.... le dije que no.... creo que no.

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