Como emprendedores somos muy celosos con nuestras ideas, tratamos de no compartirlas o hacerlo sólo con personas de mucha confianza, a veces sentimos que somos los únicos a quienes se nos pudo haber ocurrido la idea del millón. Pero la verdad es que las cosas son totalmente distintas, muy probablemente a alguien más también se le ocurrió lo mismo que a ti y es entonces cuando debemos estar atentos todo tipo de oportunidades que se presenten.
Durante el desarrollo de los kits de detección de patógenos, que llevaron a Bioera México a constituirse, nos sentíamos como aquellos emprendedores que tarde o temprano iban a comenzar su asenso como startup con un desarrollo disruptivo, a pesar de que no era algo realmente novedoso, pues había algunas publicaciones al respecto, pero supimos cómo adaptar la técnica y encontrar las necesidades de clientes potenciales para hacerles llegar una solución. Lo que teníamos en mente era realizar algo que pudiera estar al alcance de cualquier persona, que no necesite de equipo altamente costoso o personal especializado y que además pudiera ser utilizado en campo. Con ayuda del Dr. Eduardo Vivas, investigador del CIBNOR, pudimos desarrollar el prototipo de un equipo que pueda ser utilizado en campo que funcione con baterías. Realizamos demostraciones a clientes potenciales y estos quedaron encantados, por lo que pensamos que sería cuestión de tiempo y de algunos ajustes para tener nuestras primeras ventas.
La competencia
Mientras realizábamos un poco de investigación sobre los temas relacionados al desarrollo de la tecnología nos encontramos con algo que nos cayó como balde a de agua fría. Marcos se comunicó conmigo para hacerme llegar la noticia de que había una empresa en México que se estaba dedicando a desarrollar exactamente la misma idea de negocio que nosotros estábamos realizando, pero la diferencia es que esta es una empresa que tenía al menos cuatro años más que Bioera y nos llevaban uno o varios pasos adelante. Tratamos de investigar lo más que pudimos sobre ella y sus desarrollo, la mayoría de ellos no se sobreponían a los nuestros, por lo que existía una posibilidad de que no fuéramos competidores directos.
T4 oligo es una empresa mexicana dedicada a la producción de ácidos nucléicos y a generar innovación en diagnóstico molecular, su fundador, el Dr. Octavio García. En la página principal de la empresa mostraban un video anunciando la próxima salida al mercado de su nuevo desarrollo: "luci", un equipo para realizar pruebas de PCR isotermal en campo, muy bonito por cierto y el cual estaría disponible muy pronto (hablando de Julio de 2017). Para nosotros era bastante alarmante por un momento, pero en realidad fueron la inspiración para comenzar a hacer las cosas de manera distinta.
El contacto
Definitivamente no nos íbamos a quedar con los brazos cruzados. Gracia y Marcos se pusieron en contacto directo con la empresa y el Dr. Octavio para informarles que estábamos trabajando en exactamente lo mismo y que nos gustaría poder tener una colaboración. La respuesta de Octavio fue que definitivamente quería conocernos, saber más de nosotros y colaborar.
El primer acercamiento fue de Gracia, quien visitó las instalaciones de T4 oligo en la ciudad de Irapuato, Guanajuato, conoció sus instalaciones, al equipo de trabajo y quedó fascinada. Posteriormente fue Caro para ayudarles a montar la técnica de PCR isotermal y pasarles algunos tips en el manejo de los reactivos, evitar contaminaciones, etc. y posteriormente Marcos, quien terminó haciendo muy buena mancuerna con Octavio y ganándose su confianza.
Haciendo equipo
En el mes de Marzo de 2018 se concretó la reunión de todo el equipo de Bioera con T4 en Irapuato. EL objetivo, dividirnos el trabajo para poder cumplir con lo estipulado en un proyecto PEI (en México un proyecto PEI es un Programa de Estímulos a la Innovación, financiado parcialmente por el CONACYT y una empresa privada y a desarrollarse entre la empresa y un centro de investigaciones). En este proyecto estábamos comprometidos a tener estandarizados 20 kits de diagnóstico molecular para la detección de hongos y bacterias de interés agrícola que afectan los principales cultivos del estado de Guanajuato, pero que en realidad están presentes a lo largo del territorio nacional. Contábamos con sólo 9 meses para el desarrollo de todos, dividido entre Bioera y T4, con la colaboración de CINVESTAV Irapuato.
Al día de hoy, viernes 13 de Julio de 2018, nos encontramos en la etapa de desarrollo y validación de los kits de diagnóstico, trabajamos muy de cerca con el equipo de T4 oligo y hemos formado un consorcio de empresas de base biotecnológica llamada GrupoT y conformado por T4 oligo, GenesTwoLife y T4 Nano Dx, empresas del Dr. Octavio, Bioera, Mabiosis y Polybion, de los cuales hablaré más adelante.
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| Bioera y T4 reunidos en las instalaciones de T4 Oligo |
Creo que vamos por buen camino, el tiempo ha pasado relativamente lento y estamos ansiosos por concretar nuestra primer venta y tener listos los entregables a los que nos comprometimos con el PEI, de seguir haciendo negocios juntos, crecer como familia y posicionar a México como una potencia en el desarrollo de la biotecnología, no sólo en la academia, sino poder llevarla a la industria.
Busquen siempre con quien unir esfuerzos, hacer sinergia, que las fortalezas de uno complementen las debilidades del otro, esa es la mejor manera en la que podemos hacer negocios en México, es una forma distinta, pero creo firmemente que va a funcionar.
hgarza

