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jueves, 5 de julio de 2018

Otra oportunidad?

Después del pequeño fracaso que tuvimos con Biosense tuvieron que pasar algunos meses durante los cuales los ánimos estuvieron muy bajos, cada quien se dedicó a lo suyo. Justamente en 2016 estuvimos preparando un taller teórico-práctico de transformación genética de microalgas para aplicaciones biotecnológicas impartido por el Laboratorio de Biología Molecular de Plantas en el CIBNOR. En este curso se inscribieron estudiantes e investigadores tanto nacionales como extranjeros, todos con un perfil relacionado a las ciencias biológicas, excepto uno.

Marcos Ruvalcaba, un joven emprendedor con un posgrado en tecnologías de la información, venía en busca de esa idea en la cual el se pudiera sumar y aportar en la medida de lo posible. Marcos había emprendido recientemente un negocio para la generación de biodiesel a base de aceite de cocina  quemado y en la búsqueda de algo mejor para poder despegar y trascender, le recomendaron que visitara las instalaciones del CIBNOR, que hablara con sus investigadores y con los encargados de la oficina de transferencia de tecnología

Ese mismo año, la Dra. Bertha Olivia Arredondo (Kitty), estaba trabajando con la optimización de microalgas para la producción de ácidos grasos de cadena larga de mejor calidad para la producción de biodiesel, por lo que la oportunidad estaba latente para que Marcos pudiera lograr una alianza. Fue entonces cuando decidió inscribirse al taller de microalgas donde la Dra Kitty sería una de las organizadoras.

Marcos es una persona que va a intentar hacer las cosas en pro de aprender y comprender cómo funcionan, obviamente no tenía destreza alguna para el manejo de equipos de laboratorio como micropipetas, tampoco conocía las bases biológicas de lo que estábamos realizando durante las prácticas, pero estoy seguro de que aprendió lo necesario.

Durante uno de los descansos a lo largo de la semana del taller pidió que nos reuniéramos Gracia, Caro, Mario y yo para discutir un asunto que parecía ser muy serio, de hecho se veía bastante nervioso, traía consigo una libreta con muchos apuntes de ideas algo estructuradas de las cuales nos quería platicar. Comenzó por darnos un background de todos los proyectos que ha emprendido, desde una revista de la Universidad de Guadalajara, como maestro de karate, hasta el biodiesel. Marcos ya había platicado con uno de los encargados de la OTT del CIBNOR y le mostró los proyectos que tenían disponibles para transferir y le recomendaron que se acercara a Gracia y ahí estábamos.

La propuesta de Marcos era integrarse a nuestro equipo para poder echar a andar nuestro proyecto, el cual le gustó mucho en concepto, hacía falta entender cómo funcionaba. Básicamente traía como respaldo a dos de sus mejores amigos, Mauricio y Jorge, quienes le habían estado apoyando económicamente desde hacía meses para poder encontrar ese negocio que al fin les pegara, realmente estaban invirtiendo bastante en Marcos y sobre todo depositando la totalidad de su confianza en el.

Al principio estabamos bastante escépticos porque se veía demasiado jóven y no creímos que pudiera hacer algo, aún así le dimos el beneficio de la duda, total no teníamos nada más que perder. Así fue como integramos un equipo de trabajo que se fue consolidando poco a poco, una parte técnica liderada por Gracia y Mario Rojas y otra administrativa, liderada por Marcos. Durante los meses siguientes fue un asedio total de Marcos hacia nosotros, pidiéndonos calcular costos, realizar manuales, cotizaciones y todo lo necesario para poderle hacer entender cómo funcionaba nuestro proyecto y en beneficio de quiénes sería. Realmente nunca dejó de trabajar y la presión y exigencia de su parte fue bastante grande. Nos visitó durante varias ocasiones para aterrizar otros puntos y hacer el cabildeo necesario con los funcionarios del CIBNOR que querían quedarse con una tajada muy grande del pastel sin hacer la aportación debida y con la menor de las esperanzas, sino es que ninguna, puesta en nosotros. Realmente nos estaba dando el empujón o más bien el jalón que necesitábamos para empezar a creer más en nosotros mismos y hacer que esto se convirtiera en una realidad.

Hoy día Marcos es el CEO de Bioera México, ha demostrado ser un líder capaz y ambicioso, de ser el complemento perfecto para nosotros, ya que en cuestiones administrativas desconocíamos todo, además nos faltaba ese alguien que cargara con el liderazgo, pues nosotros estábamos en nuestro doctorado, preparando predoctorales o exámenes de grado y dejando el proyecto de Bioera un poco en segundo término. 

Creo que es importante que nosotros como bioemprendedores podamos hacer ese tipo de uniones estratégicas que complementen las habilidades y aptitudes de un equipo de trabajo en un proyecto, se requieren de equipos multidisciplinarios, de personas que puedan liderar y dar la cara por la empresa cuando más se necesite. No dudo que Bioera México va a llegar lejos, estamos un poco dormidos aún, pues Caro y yo no hemos concluido nuestro doctorado, lo cual nos mantiene bastante ocupados, pero después de eso podremos por fin dedicarle el 100% a esta empresa que vimos nacer y la veremos crecer.

Hagan alianzas, estamos en una época en la que debemos dejar de ver por nosotros mismos y comenzar a ver de manera colectiva, se consiguen grandes cosas si lo hacemos de esa forma.

hgarza

miércoles, 27 de junio de 2018

El primer paso

Cuando terminé la maestría en Abril de 2015 estaba quebrado, tenía una deuda de aproximadamente 90,000.00 pesos que adquirí con tarjeta de crédito y un préstamo. En aquel entonces había decidido dejar el campo de la biotecnología y estaba buscando ofertas laborales en alguna empresa privada, no importaba qué fuera, yo quería alejarme, sentía que eso no era para mi. Sin embargo, no fue hasta Julio de ese mismo año en el que se presentó la oportunidad que lo cambiaría todo, fue una de las decisiones más difíciles que he tomado y esa fue ¡Continuar con el doctorado!

Les voy a contar cómo fue que tomé esta decisión que cambiaría mi vida

Primero, la Dra Gracia, mi asesora de tesis de maestría, me ofreció un contrato por dos meses para poder sacar algo de trabajo pendiente, PERO, con la condición de que debía continuar con el doctorado. Ya con el contrato en mano y con la urgencia del dinero, tuvieron que pasar dos semanas hasta tomar la decisión. Primero, si iba a continuar con esto tenia que estar 100% seguro de qué es lo que quería y dónde me veía a futuro. Para ese entonces ya tenía algunos años con una mentalidad de emprender mi propio negocio, así que pensé que podía ser buena oportunidad. Aprendiendo de errores del pasado me propuse, que si entraba al doctorado, no volvería a terminar así como terminé la maestría. Tenía que organizarme bien con mis gastos y las deudas para poder capitalizarme y que al terminar el doctorado pudiera tener un negocio, no me importaba de qué, pero necesitaba algo que me pudiera dejar dinero y además creado por mi.

Siempre me pregunté, desde que era un adolescente, por qué México compraba tecnología a EE.UU., por qué no podíamos generar nuestra propia tecnología, mejor y más barata. Al terminar la maestría y en ese lapso entre entrar o no al doctorado, me propuse que tenía que generar un producto a base de mi tesis, algo que pudiera redituar, de manera económica, al centro de investigaciones en el que me encuentro, algo que sirviera para poder pagar más proyectos de investigación o becar a más estudiantes, ya que los apoyos del gobierno se iban reduciendo año con año. 

Mi tesis de maestría fue sobre la producción de la hormona de crecimiento del huachinango (Lutjanus peru) en una levadura y una microalga, pensamos que podía ser una buena herramienta para sobrellevar los cuellos de botella en la producción de este pez en cultivos, pues sufría de una altísima mortalidad en los primeros días despúes de la eclosión. Investigamos sobre la factibilidad de patentar nuestra construcción y oh sorpresa, no se podía porque utilizabamos el promotor 35S del virus del mosaico de la coliflor (35S CaMV), secuencia que ya estaba patentada.

Para mi trabajo de doctorado yo propuse inicialmente que generaramos nuestro propio casette de expresión de genes en células vegetales, pero Gracia me puso un poco los pies en la tierra y me dijo que fueramos por partes. Hoy me encuentro caracterizando secuencias de promotores de maíz que tienen potencial aplicación en la producción de proteínas heterólogas en células vegetales, desde cultivos agrícolas hasta microalgas. Estamos dando el primer paso, el camino será largo, pero sé que algún día serán implementados. Mientras tanto, no pienso esperar hasta que esos promotores se utilicen. No soy el único de mi grupo de trabajo que está desarrollando investigación que pueda ser aplicada. Mi amiga, la M.C. Carolina Garciglia, ya desarrolló un kit de detección de elementos transgénicos en cultivos, a través de una técnica rápida y económica, afortunadamente hoy y debido a una serie de eventos relacionados con emprendimiento y a las mismas relaciones académicas, somos socios fundadores de Bioera México, el camino no ha sido fácil, vienen muchos retos por delante que sé que vamos a sacar y representaremos un ejemplo a seguir en la comunidad científica de México.

Den el primer paso, arriesguen, intenten, prueba y error, verán que tarde que temprano estarán del lado que quieren estar.

hgarza


lunes, 25 de junio de 2018

Yo no quería hacer CIENCIA

Tengo 30 años de edad, estoy estudiando un doctorado en Biotecnología, llevo 8 años dedicado a este campo, el cual me gusta mucho, he aprendido a hacer OGMs, a producir proteínas, hacer cultivo in vitro de tejidos y a implementar varias técnicas de biología molecular. Sin embargo, antes de adentrarme a este mundo de la investigación, yo no quería hacer ciencia.
Desde joven quise convertirme en un ingeniero en sistemas computacionales, las computadoras siempre me gustaron, pero no fue hasta que estaba en preparatoria cuando las clases de química orgánica despertaron un gran interés en mi. La profesora que las impartía era ingeniera bioquímica y desde entonces supe que eso era lo que quería hacer.
Cuando elijes una carrera universitaria tienes dibujado en mente un panorama de lo que esperas hacer de tu vida con tu profesión. En mi caso, yo estaba seguro que iba a descubrir el origen de la vida, sin tomar en cuenta que la orientación de la carrera de Ingeniero Bioquímico del Instituto Tecnológico de La Paz (mi ciudad natal en Baja California SUR, México), tenía la especialidad de alimentos, por lo que mis expectativas cambiaron y en algún momento decidí que pudiera ser buena idea "trabajar" en la industria. En aquel entonces me gustaba mucho todo lo referente a control de calidad y eso era lo que quería hacer.
Allá por 2009 cuando estaba cursando la materia de Metodología de la Investigación, propuse como trabajo el poder estudiar proteínas de las telarañas (soy aracnofóbico por cierto), porque estaba convencido de que se podían utilizar para crear materiales resistentes. La maestra en turno me dijo que eso no era viable, que no tenía la capacidad ni las herramientas para resolverlo, lo cual era cierto, pero todos estábamos planteando trabajos hipotéticos, el punto era aprender cómo encontrar un problema y proponer una solución. En ese momento toda aspiración por realizar algún trabajo de investigación se esfumó de mi y decidí no hacer nada el resto del semestre y así fue. Obviamente reprobé la materia.
Las cosas pasan por algo, entre otras materias que reprobé que me llevaron a retrasarme un año y repetir algunos cursos, tuve la oportunidad en 2010 de conocer a la que ha sido mi directora de tesis desde entonces, la Dra Gracia Gómez. En aquella mañana de Abril de ese año, Gracia, junto a otras dos investigadoras (muy jóvenes las tres), acudieron a una clase, de las cuales yo estaba repitiendo, para hacernos la invitación a un verano de la ciencia en el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR). Nos platicaron sobre los tipos de trabajos que realizaban y eso despertó mi curiosidad, sobre todo porque el promedio que solicitaban me alcanzaba (arriba de 8.0), por lo cual decidí probar suerte y me apunté a ese verano, necesitaba saber si eso iba a ser para mi o no. Desde ese verano del 2010, 28 de Junio para ser preciso, me inmiscuí en el mundo de la ciencia, he aprendido mucho, pero sigo cometiendo los mismos errores, pero sé que aprenderé más de ellos.
En 2012 entré a la maestría y fue la peor experiencia de mi vida, pues al término de los dos años de beca todavía tardé 6 meses más para terminar mi tesis. Estaba endeudado, deprimido, sin ganas de nada por varias razones, una de ellas fue que, durante la maestría, me fui a la ciudad de Monterrey a realizar una estancia, estuve cuatro meses y no obtuve ningún avance significativo. Al regresar a La Paz me sentía derrotado, frustrado, sentía que había decepcionado a los que me dieron su confianza. Encima de eso me empezó a ir mal en el amor, lo cual lo empeoró todo y si a eso le suman que no estaba recibiendo ningún ingreso, estaba en la quiebra económica y emocional. Decidí entonces hacer pasteles y mermeladas para poder sobrellevar un poco la situación, la cual cambiaría algunos meses después.
Las cosas pasan por algo, lo vuelvo a decir, a pesar de que por mucho tiempo he tenido ese sentimiento de que no soy bueno para esto, hay mucha gente que confía en mi y me dicen lo contrario, son quienes me han animado, me han enseñado y me han apoyado muchísimo y no los voy a defraudar. Hoy en día puedo decir que he tenido un recorrido corto en materia de emprendimiento pero ya soy socio fundador de una empresa de base biotecnológica, Gracia está dentro de ella, porque tenemos la misma visión de sacar la ciencia del laboratorio y hacerla disponible para todos y estamos en ese proceso. No me arrepiento de haberme encontrado cara a cara con el camino de la ciencia, pues la ciencia es para todos y todos debemos aportar algo a ella.

hgarza

domingo, 24 de junio de 2018

BIO-ENVENIDOS!!! Bioemprendedores

Es domingo, 8 de la noche, tengo mucho trabajo por delante, esta semana entrego avances de mi "nueva tesis" de doctorado y por alguna extraña razón, en vez de hacer lo que debo, decidí crear este blog.
Con una cerveza en la mano, recién bañado y con cero actitud para resolver mis pendientes, me nació la curiosidad de querer escribir sobre este entorno al que pocos acceden o se atreven a acceder. Quizá porque soy malo hablando y tengo un vocabulario reducido, más allá de términos técnicos o "científicos", así que espero que esto ayude a expresarme mejor.
He creado este espacio para todos aquellos que estamos familiarizados con el desarrollo de trabajos en el ámbito de las ciencias biológicas y que además queremos dar ese paso (el más difícil) en el camino del emprendimiento. Pero no solamente emprender algún negocio o proyecto cualquiera, sino del tipo de ideas disruptivas y que hemos venido maquilando en nuestro día a día al hacer ciencia. Estoy hablando de sacar la ciencia del laboratorio (si me leen seguido quizá utilice mucho este término), de llevar lo que estamos generando en un tubo eppendorf, para satisfacer nuestro intelecto egoísta, a otro nivel, un nivel en el que generemos algo más que conocimiento, que los tomadores de decisiones nos vean como algo más que un gasto, que representemos una inversión, por eso tanto recorte al presupuesto del gasto de CONACYT, porque no saben qué hacemos y lo relevante que es.
El desarrollo de CyT debe de impulsar el crecimiento de un país y tenemos TODO lo necesario para hacerlo, recursos naturales y humanos, podemos competir con países "primermundistas" y hacer de México una potencia. La creación de empresas que surjan como "spin off" de universidades o centros públicos de investigación nos van a dar ese impulso que necesitamos, pues serán quienes generen los recursos y sigan invirtiendo en el desarrollo de más ciencia, tecnología e innovación.
Así que te invito a que colaboremos y propongamos iniciativas para propiciar este entorno que tanta falta nos hace!!!!.
Además de todo este rollo emprendedor espero poder darte tips que te sean útiles en el desarrollo de tu tesis, espero poder entrevistar a esos pocos investigadores que han logrado formar negocios exitosos a raíz de sus trabajos de investigación, o a estudiantes de posgrado para conocer su labor del día a día y los mejores consejos que nos puedan dar para no morir en el intento. En fin, ya se me ocurrirá qué hacer.

Mientras tanto, deseo que todos tus objetivos se cumplan :)

hgarza