Tengo 30 años de edad, estoy estudiando un doctorado en Biotecnología, llevo 8 años dedicado a este campo, el cual me gusta mucho, he aprendido a hacer OGMs, a producir proteínas, hacer cultivo in vitro de tejidos y a implementar varias técnicas de biología molecular. Sin embargo, antes de adentrarme a este mundo de la investigación, yo no quería hacer ciencia.
Desde joven quise convertirme en un ingeniero en sistemas computacionales, las computadoras siempre me gustaron, pero no fue hasta que estaba en preparatoria cuando las clases de química orgánica despertaron un gran interés en mi. La profesora que las impartía era ingeniera bioquímica y desde entonces supe que eso era lo que quería hacer.
Cuando elijes una carrera universitaria tienes dibujado en mente un panorama de lo que esperas hacer de tu vida con tu profesión. En mi caso, yo estaba seguro que iba a descubrir el origen de la vida, sin tomar en cuenta que la orientación de la carrera de Ingeniero Bioquímico del Instituto Tecnológico de La Paz (mi ciudad natal en Baja California SUR, México), tenía la especialidad de alimentos, por lo que mis expectativas cambiaron y en algún momento decidí que pudiera ser buena idea "trabajar" en la industria. En aquel entonces me gustaba mucho todo lo referente a control de calidad y eso era lo que quería hacer.
Allá por 2009 cuando estaba cursando la materia de Metodología de la Investigación, propuse como trabajo el poder estudiar proteínas de las telarañas (soy aracnofóbico por cierto), porque estaba convencido de que se podían utilizar para crear materiales resistentes. La maestra en turno me dijo que eso no era viable, que no tenía la capacidad ni las herramientas para resolverlo, lo cual era cierto, pero todos estábamos planteando trabajos hipotéticos, el punto era aprender cómo encontrar un problema y proponer una solución. En ese momento toda aspiración por realizar algún trabajo de investigación se esfumó de mi y decidí no hacer nada el resto del semestre y así fue. Obviamente reprobé la materia.
Las cosas pasan por algo, entre otras materias que reprobé que me llevaron a retrasarme un año y repetir algunos cursos, tuve la oportunidad en 2010 de conocer a la que ha sido mi directora de tesis desde entonces, la Dra Gracia Gómez. En aquella mañana de Abril de ese año, Gracia, junto a otras dos investigadoras (muy jóvenes las tres), acudieron a una clase, de las cuales yo estaba repitiendo, para hacernos la invitación a un verano de la ciencia en el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR). Nos platicaron sobre los tipos de trabajos que realizaban y eso despertó mi curiosidad, sobre todo porque el promedio que solicitaban me alcanzaba (arriba de 8.0), por lo cual decidí probar suerte y me apunté a ese verano, necesitaba saber si eso iba a ser para mi o no. Desde ese verano del 2010, 28 de Junio para ser preciso, me inmiscuí en el mundo de la ciencia, he aprendido mucho, pero sigo cometiendo los mismos errores, pero sé que aprenderé más de ellos.
En 2012 entré a la maestría y fue la peor experiencia de mi vida, pues al término de los dos años de beca todavía tardé 6 meses más para terminar mi tesis. Estaba endeudado, deprimido, sin ganas de nada por varias razones, una de ellas fue que, durante la maestría, me fui a la ciudad de Monterrey a realizar una estancia, estuve cuatro meses y no obtuve ningún avance significativo. Al regresar a La Paz me sentía derrotado, frustrado, sentía que había decepcionado a los que me dieron su confianza. Encima de eso me empezó a ir mal en el amor, lo cual lo empeoró todo y si a eso le suman que no estaba recibiendo ningún ingreso, estaba en la quiebra económica y emocional. Decidí entonces hacer pasteles y mermeladas para poder sobrellevar un poco la situación, la cual cambiaría algunos meses después.
Las cosas pasan por algo, lo vuelvo a decir, a pesar de que por mucho tiempo he tenido ese sentimiento de que no soy bueno para esto, hay mucha gente que confía en mi y me dicen lo contrario, son quienes me han animado, me han enseñado y me han apoyado muchísimo y no los voy a defraudar. Hoy en día puedo decir que he tenido un recorrido corto en materia de emprendimiento pero ya soy socio fundador de una empresa de base biotecnológica, Gracia está dentro de ella, porque tenemos la misma visión de sacar la ciencia del laboratorio y hacerla disponible para todos y estamos en ese proceso. No me arrepiento de haberme encontrado cara a cara con el camino de la ciencia, pues la ciencia es para todos y todos debemos aportar algo a ella.
hgarza
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