jueves, 28 de junio de 2018

Biosense

Mi mala racha en la vida comenzó su final cuando en septiembre-octubre de 2015 se abrió la convocatoria para el primer Starup Weekend en La Paz.

Cuando vi la convocatoria sabía que era mi oportunidad, sin embargo no tenía con qué participar, estaba un poco bloqueado de ideas, hasta que recordé que Gracia y Caro ya habían estado trabajando en el desarrollo de un kit de detección de patógenos en cultivos agrícolas y acuícolas que tenía la posibilidad de revolucionar el diagnóstico molecular por ser económico, rápido y porque pretendíamos que pudiera ser utilizado por cualquier persona con un mínimo de capacitación.

Antes de adelantarme e inscribirme tenía que consultarlo con ellas, pues no era precisamente mi idea. Gracia me dijo en ese momento que somos un equipo, que esa era una oportunidad que nos podía servir para poner nuestra empresa de base biotecnológica conformada por estudiantes e investigadores.

Hablando con Caro, ella me dijo que ya había visto la convocatoria, le pregunté por qué no se inscribió y me dijo que le daba algo de miedo porque sabía que tenía muchas probabilidades de ganar con ese proyecto. Exacto!! esa fue mi reacción, ambos conocíamos el potencial y teníamos que aprovechar esa oportunidad y así sería.

Ya tomada la decisión y encaminados a inscribirnos nos percatamos que los boletos estaban agotados, fue como un golpe frío en el pecho, pues ya estabamos entusiasmados, la cosa no podía terminar ahí. Un amigo, Cristo Gaynor trabajaba en una dependencia de gobierno estatal y estaría en ese evento apoyando como parte del estaff y afortunadamente logró conseguirme un boleto. Cristo me ha apoyado mucho en esto de emprender, ojalá algún día pueda ayudarle a cumplir con sus proyectos.

Una vez dentro el primer paso era presentarme el día del evento, ante los poco más de 100 emprendedores dispuestos a realizar sus proyectos durante ese fin de semana. El pitch, algo que estuve ensayando con Gracia, Caro y Mario (estudiante de doctorado de Gracia en ese momento y parte del equipo) iba a ser importantísimo, pues sería la llave para comunicar mi idea y hacer equipo con quienes estuvieran interesados en desarrollarla, desafortunadamente Gracia, Caro y Mario no podían estar presentes.

Teníamos 1 min para comunicar nuestra idea, se me terminó el tiempo antes de poder expresarla por completo, algo que creí que sería muy malo. Posteriormente llegaría la votación. La dinámica consistía en que cada participante tendría tres votos, los cuales podíamos repartir a nuestro gusto entre los proyectos que más nos interesaban. Eligieron sólo a 6 por el número de votos, el mío quedó en séptimo, otro golpe durísimo. De los 6 proyectos ninguno me satisfacía, estaba a punto de retirarme del evento.

Ahí conocí a Carlos, el es programador y su proyecto consistía en una base de datos que sirviera para llevar el historial de enfermedades e infecciones o brotes de patógenos detectados en un hospital de la ciudad. Nos entendimos muy bien, mi proyecto le agradaba, me dijo que si lo hubieran seleccionado estaría en mi equipo. Le comenté que ya tenía a otras dos personas (lo cual no era cierto) y que sólo nos hacía falta una más para poder participar. En ese momento me di a la tarea de convencer a otros tres, casualmente los tres son biólogos marinos (Adrián, Juan Carlos y Eugenio), les había gustado mi proyecto también. Les dije que el equipo ya estaba completo con ellos y que podíamos hacer muy buenas cosas. Entonces ya estábamos un IBQ, tres BM, un programador y por último se unió un chavo que era bueno en diseño gráfico, así que teníamos un equipo muy completo.

Durante ese fin de semana, teníamos que desarrollar el modelo de negocio, la propuesta de valor, definir canales de comunicación, de distribución, hacer un estudio de mercado, calcular costos (afortunadamente yo ya lo había hecho). Las ideas comenzaron a brotar esa misma noche en un bar, definitivamente la cerveza nos ayudó a romper el hielo y fue muy bueno porque todos tenían grandiosas ideas.

Así nació Biosense, empresa que se dedicaría al diseño y producción de kits para la detección de Vibrio parahemoliticus en cultivos de camarón, además ofreceríamos consultorías, tendríamos una app para monitoreo de brotes de enfermedades, entre otras cosas.

Al final del evento teníamos que presentar nuestro proyecto y se elegirían a tres equipos que serían acreedores a una beca de incubación durante dos meses en una aceleradora de negocios con un supuesto valor de $250,000.00 pesos. El momento de la decisión fue muy tenso. Resultamos ganadores, fue un evento muy emocionante y significó mucho para mi, mi vida empezaría a cambiar, saldría de la depresión que me había estado arrastrando por meses y sería el inicio de un camino de emprendimiento que no terminaría ahí.

Ganadores del 1er Startup Weekend La Paz 2015

Al paso de los meses, después de la incubación habíamos logrado muy poco, no teníamos un producto totalmente desarrollado, a pesar de que había quienes creían en nuestra idea no había quien invirtiera en ella, por lo que Biosense terminó por disolverse y nuestras ganas como emprendedores de apagarse lentamente. Pero la cosa no termina ahí, pues son más nuestras ganas de triunfar que las barreras mentales que nos lo impiden.

No se den por vencidos, cuando crean que los caminos se cierran, construyan el propio.

hgarza

miércoles, 27 de junio de 2018

El primer paso

Cuando terminé la maestría en Abril de 2015 estaba quebrado, tenía una deuda de aproximadamente 90,000.00 pesos que adquirí con tarjeta de crédito y un préstamo. En aquel entonces había decidido dejar el campo de la biotecnología y estaba buscando ofertas laborales en alguna empresa privada, no importaba qué fuera, yo quería alejarme, sentía que eso no era para mi. Sin embargo, no fue hasta Julio de ese mismo año en el que se presentó la oportunidad que lo cambiaría todo, fue una de las decisiones más difíciles que he tomado y esa fue ¡Continuar con el doctorado!

Les voy a contar cómo fue que tomé esta decisión que cambiaría mi vida

Primero, la Dra Gracia, mi asesora de tesis de maestría, me ofreció un contrato por dos meses para poder sacar algo de trabajo pendiente, PERO, con la condición de que debía continuar con el doctorado. Ya con el contrato en mano y con la urgencia del dinero, tuvieron que pasar dos semanas hasta tomar la decisión. Primero, si iba a continuar con esto tenia que estar 100% seguro de qué es lo que quería y dónde me veía a futuro. Para ese entonces ya tenía algunos años con una mentalidad de emprender mi propio negocio, así que pensé que podía ser buena oportunidad. Aprendiendo de errores del pasado me propuse, que si entraba al doctorado, no volvería a terminar así como terminé la maestría. Tenía que organizarme bien con mis gastos y las deudas para poder capitalizarme y que al terminar el doctorado pudiera tener un negocio, no me importaba de qué, pero necesitaba algo que me pudiera dejar dinero y además creado por mi.

Siempre me pregunté, desde que era un adolescente, por qué México compraba tecnología a EE.UU., por qué no podíamos generar nuestra propia tecnología, mejor y más barata. Al terminar la maestría y en ese lapso entre entrar o no al doctorado, me propuse que tenía que generar un producto a base de mi tesis, algo que pudiera redituar, de manera económica, al centro de investigaciones en el que me encuentro, algo que sirviera para poder pagar más proyectos de investigación o becar a más estudiantes, ya que los apoyos del gobierno se iban reduciendo año con año. 

Mi tesis de maestría fue sobre la producción de la hormona de crecimiento del huachinango (Lutjanus peru) en una levadura y una microalga, pensamos que podía ser una buena herramienta para sobrellevar los cuellos de botella en la producción de este pez en cultivos, pues sufría de una altísima mortalidad en los primeros días despúes de la eclosión. Investigamos sobre la factibilidad de patentar nuestra construcción y oh sorpresa, no se podía porque utilizabamos el promotor 35S del virus del mosaico de la coliflor (35S CaMV), secuencia que ya estaba patentada.

Para mi trabajo de doctorado yo propuse inicialmente que generaramos nuestro propio casette de expresión de genes en células vegetales, pero Gracia me puso un poco los pies en la tierra y me dijo que fueramos por partes. Hoy me encuentro caracterizando secuencias de promotores de maíz que tienen potencial aplicación en la producción de proteínas heterólogas en células vegetales, desde cultivos agrícolas hasta microalgas. Estamos dando el primer paso, el camino será largo, pero sé que algún día serán implementados. Mientras tanto, no pienso esperar hasta que esos promotores se utilicen. No soy el único de mi grupo de trabajo que está desarrollando investigación que pueda ser aplicada. Mi amiga, la M.C. Carolina Garciglia, ya desarrolló un kit de detección de elementos transgénicos en cultivos, a través de una técnica rápida y económica, afortunadamente hoy y debido a una serie de eventos relacionados con emprendimiento y a las mismas relaciones académicas, somos socios fundadores de Bioera México, el camino no ha sido fácil, vienen muchos retos por delante que sé que vamos a sacar y representaremos un ejemplo a seguir en la comunidad científica de México.

Den el primer paso, arriesguen, intenten, prueba y error, verán que tarde que temprano estarán del lado que quieren estar.

hgarza


martes, 26 de junio de 2018

Frustración!!!

No me gustaría empezar con cosas negativas este blog, pero espero que el hecho de escribir esto me ayude un poco a sacar toda esa negatividad que me ha rodeado últimamente (años).
Estos pasando por una etapa de frustración, ansiedad, depresión, estrés, cansancio físico y mental crónicos que me tienen sujeto y no me han dejado dar el paso determinante para poder terminar de realizarme como profesionista o emprendedor.
Soy una persona que ha iniciado muchas cosas, desde libros, proyectos, pasatiempos, ejercicios, metas, relaciones.... ciclos y creo que no he terminado ni la mitad de ellos. Muchas de esas actividades las he iniciado de manera simultanea y pareciera que el simple hecho de tener tantas cosas que hacer me lleva a no hacer nada. Siento la creciente necesidad de tener que reiniciar mi cerebro por completo, hacer borrón y cuenta nueva, olvidar muchas de las cosas que me han generado este pequeño trauma que me lleva a pasar días postrado en cama sin hacer nada más que revisando redes sociales. He intentado algunos métodos para poder enfocarme como la meditación o usar aplicaciones para elevar mi productividad, sin embargo no logro deshacerme de mis malo hábitos para crear buenos, esa es la parte difícil.
Sé dentro de mi que yo puedo hacer las cosas, que aspiro a algo grande, pero ese algo que me sujeta no me deja dar ese paso. He pensado en ocasiones en rendirme y dejar el doctorado para dedicarme de lleno a la empresa, la cual está en esa etapa en la que debe comenzar a levantar si queremos hacer grandes cosas. Me duele no poder estar ayudando como debería, me duele no ser alguien que destaque y pueda convertirse en líder.
He definido mis prioridades, me quedé únicamente con cuatro proyectos:
  1. Enfocarme en terminar mi doctorado
  2. Ayudar a sacar a Bioera adelante
  3. Levantar y consolidar Churros dulfrit, la empresa de churros de un amigo de la cual soy socio
  4. Arreglar la casa de mi madre y construir departamentos para rentarlos
La cosa no va a ser fácil, sobre todo porque quiero que se realicen en el transcurso del próximo año, pero tampoco puedo esperar un año para ponerme a hacer las cosas.
Lo voy a lograr, así tenga que ir con un psicologo que me de terapia para que me reanime, lo voy a hacer.
Tendré mis promotores caracterizados, tendré kits de diagnóstico molecular estandarizados, lograremos convertir en franquicia a los churros y podré arreglarle su casa a mi madre. Pero todo será a su tiempo, toda espera lleva su recompensa y así creo que será, quizá este no es mi mejor momento en la vida, pero debo de tomar las cosas malas y verles el lado positivo del asunto.
De eso se trata la vida, de aprovechar las oportunidades, de estar preparado para saber identificarlas y de nunca rendirse. Espero que pronto pueda estar compartiendoles cosas más positivas :)

Por favor nunca se rindan

hgarza

lunes, 25 de junio de 2018

Yo no quería hacer CIENCIA

Tengo 30 años de edad, estoy estudiando un doctorado en Biotecnología, llevo 8 años dedicado a este campo, el cual me gusta mucho, he aprendido a hacer OGMs, a producir proteínas, hacer cultivo in vitro de tejidos y a implementar varias técnicas de biología molecular. Sin embargo, antes de adentrarme a este mundo de la investigación, yo no quería hacer ciencia.
Desde joven quise convertirme en un ingeniero en sistemas computacionales, las computadoras siempre me gustaron, pero no fue hasta que estaba en preparatoria cuando las clases de química orgánica despertaron un gran interés en mi. La profesora que las impartía era ingeniera bioquímica y desde entonces supe que eso era lo que quería hacer.
Cuando elijes una carrera universitaria tienes dibujado en mente un panorama de lo que esperas hacer de tu vida con tu profesión. En mi caso, yo estaba seguro que iba a descubrir el origen de la vida, sin tomar en cuenta que la orientación de la carrera de Ingeniero Bioquímico del Instituto Tecnológico de La Paz (mi ciudad natal en Baja California SUR, México), tenía la especialidad de alimentos, por lo que mis expectativas cambiaron y en algún momento decidí que pudiera ser buena idea "trabajar" en la industria. En aquel entonces me gustaba mucho todo lo referente a control de calidad y eso era lo que quería hacer.
Allá por 2009 cuando estaba cursando la materia de Metodología de la Investigación, propuse como trabajo el poder estudiar proteínas de las telarañas (soy aracnofóbico por cierto), porque estaba convencido de que se podían utilizar para crear materiales resistentes. La maestra en turno me dijo que eso no era viable, que no tenía la capacidad ni las herramientas para resolverlo, lo cual era cierto, pero todos estábamos planteando trabajos hipotéticos, el punto era aprender cómo encontrar un problema y proponer una solución. En ese momento toda aspiración por realizar algún trabajo de investigación se esfumó de mi y decidí no hacer nada el resto del semestre y así fue. Obviamente reprobé la materia.
Las cosas pasan por algo, entre otras materias que reprobé que me llevaron a retrasarme un año y repetir algunos cursos, tuve la oportunidad en 2010 de conocer a la que ha sido mi directora de tesis desde entonces, la Dra Gracia Gómez. En aquella mañana de Abril de ese año, Gracia, junto a otras dos investigadoras (muy jóvenes las tres), acudieron a una clase, de las cuales yo estaba repitiendo, para hacernos la invitación a un verano de la ciencia en el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR). Nos platicaron sobre los tipos de trabajos que realizaban y eso despertó mi curiosidad, sobre todo porque el promedio que solicitaban me alcanzaba (arriba de 8.0), por lo cual decidí probar suerte y me apunté a ese verano, necesitaba saber si eso iba a ser para mi o no. Desde ese verano del 2010, 28 de Junio para ser preciso, me inmiscuí en el mundo de la ciencia, he aprendido mucho, pero sigo cometiendo los mismos errores, pero sé que aprenderé más de ellos.
En 2012 entré a la maestría y fue la peor experiencia de mi vida, pues al término de los dos años de beca todavía tardé 6 meses más para terminar mi tesis. Estaba endeudado, deprimido, sin ganas de nada por varias razones, una de ellas fue que, durante la maestría, me fui a la ciudad de Monterrey a realizar una estancia, estuve cuatro meses y no obtuve ningún avance significativo. Al regresar a La Paz me sentía derrotado, frustrado, sentía que había decepcionado a los que me dieron su confianza. Encima de eso me empezó a ir mal en el amor, lo cual lo empeoró todo y si a eso le suman que no estaba recibiendo ningún ingreso, estaba en la quiebra económica y emocional. Decidí entonces hacer pasteles y mermeladas para poder sobrellevar un poco la situación, la cual cambiaría algunos meses después.
Las cosas pasan por algo, lo vuelvo a decir, a pesar de que por mucho tiempo he tenido ese sentimiento de que no soy bueno para esto, hay mucha gente que confía en mi y me dicen lo contrario, son quienes me han animado, me han enseñado y me han apoyado muchísimo y no los voy a defraudar. Hoy en día puedo decir que he tenido un recorrido corto en materia de emprendimiento pero ya soy socio fundador de una empresa de base biotecnológica, Gracia está dentro de ella, porque tenemos la misma visión de sacar la ciencia del laboratorio y hacerla disponible para todos y estamos en ese proceso. No me arrepiento de haberme encontrado cara a cara con el camino de la ciencia, pues la ciencia es para todos y todos debemos aportar algo a ella.

hgarza

domingo, 24 de junio de 2018

BIO-ENVENIDOS!!! Bioemprendedores

Es domingo, 8 de la noche, tengo mucho trabajo por delante, esta semana entrego avances de mi "nueva tesis" de doctorado y por alguna extraña razón, en vez de hacer lo que debo, decidí crear este blog.
Con una cerveza en la mano, recién bañado y con cero actitud para resolver mis pendientes, me nació la curiosidad de querer escribir sobre este entorno al que pocos acceden o se atreven a acceder. Quizá porque soy malo hablando y tengo un vocabulario reducido, más allá de términos técnicos o "científicos", así que espero que esto ayude a expresarme mejor.
He creado este espacio para todos aquellos que estamos familiarizados con el desarrollo de trabajos en el ámbito de las ciencias biológicas y que además queremos dar ese paso (el más difícil) en el camino del emprendimiento. Pero no solamente emprender algún negocio o proyecto cualquiera, sino del tipo de ideas disruptivas y que hemos venido maquilando en nuestro día a día al hacer ciencia. Estoy hablando de sacar la ciencia del laboratorio (si me leen seguido quizá utilice mucho este término), de llevar lo que estamos generando en un tubo eppendorf, para satisfacer nuestro intelecto egoísta, a otro nivel, un nivel en el que generemos algo más que conocimiento, que los tomadores de decisiones nos vean como algo más que un gasto, que representemos una inversión, por eso tanto recorte al presupuesto del gasto de CONACYT, porque no saben qué hacemos y lo relevante que es.
El desarrollo de CyT debe de impulsar el crecimiento de un país y tenemos TODO lo necesario para hacerlo, recursos naturales y humanos, podemos competir con países "primermundistas" y hacer de México una potencia. La creación de empresas que surjan como "spin off" de universidades o centros públicos de investigación nos van a dar ese impulso que necesitamos, pues serán quienes generen los recursos y sigan invirtiendo en el desarrollo de más ciencia, tecnología e innovación.
Así que te invito a que colaboremos y propongamos iniciativas para propiciar este entorno que tanta falta nos hace!!!!.
Además de todo este rollo emprendedor espero poder darte tips que te sean útiles en el desarrollo de tu tesis, espero poder entrevistar a esos pocos investigadores que han logrado formar negocios exitosos a raíz de sus trabajos de investigación, o a estudiantes de posgrado para conocer su labor del día a día y los mejores consejos que nos puedan dar para no morir en el intento. En fin, ya se me ocurrirá qué hacer.

Mientras tanto, deseo que todos tus objetivos se cumplan :)

hgarza