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miércoles, 21 de noviembre de 2018

La academia no me llena

Una de las razones por las que comencé este blog fue porque necesitaba descargar un poco de tensión acumulada, la cual se había generado por la frustración que es estar en un doctorado, a un año y medio de terminar y no tener ni un resultado para publicar.

Hoy día esa sensación no termina, paso horas y días sentado frente a una computadora queriendo hacer todo a la vez: leer artículos, escribir la tesis, hacer experimentos y repetir experimentos, sin lograr un avance significativo, sin tener claro en la mente qué es lo que quiero hacer, qué quiero comunicar, pero sobre todo el por qué lo estoy haciendo. Realmente me ha llenado de una insatisfacción tremenda este doctorado porque siento que la cosa no va para ningún lado, no siento que lo que esté haciendo contribuya en algo, ¿a quién beneficia?, no lo sé.

No hay momento en el que mi cabeza esté quieta, no puedo dejar de pensar en otras cosas y proyectos que quiero hacer, pienso en Bioemprendiendo como un proyecto grande, pienso en hacer todo lo posible porque Bioera renazca, por comenzar nuevos emprendimientos como un laboratorio comunitario o participar en una red de cowork con todos los líderes de Allbiotech para potenciar la biotecnología en LATAM.

Pero ahora, tengo enfrente el doctorado, sé que es el último estirón pero me tiene cansado, insatisfecho, y hasta cierto punto deprimido por pensar que no sirvo para esto. Al final de cuentas yo no quiero ser investigador, no sé por qué me preocupo y complico tanto la existencia, ya debería entregar cualquier cosa para librar el compromiso, pero por alguna razón mi psicóloga me preguntó si soy perfeccionista.... le dije que no.... creo que no.

lunes, 22 de octubre de 2018

AllBiotech

El pasado 25 de mayo decidí aplicar a una convocatoria que me pareció muy atractiva. Resulta que en 2017 se llevó a cabo en la ciudad de Santiago de Chile la primer cumbre de jovenes líderes en biotecnología de América Latina llamada AllBiotech, lo cual me llamó mucho la atención y me hubiera gustado participar.

Este año se lanzó la convocatoria para la segunda edición, la cual se efectuará en la ciudad de Guanajuato en México. Lo primero que pensé al ver por primera vez la convocatoria fue que no estaba lo suficientemente preparado para aplicar a ella y que además interfería todo mi trabajo de tesis que tenía por delante, así que sólo decidí compartirla a mis amigos y otros contactos a ver si alguien se animaba. Despúes de algunas semanas noté que dicha convocatoria estaba por llegar a su límite y tal cual, como buen mexicano, dejé las cosas a última hora y decidí aventarme un videopitch para participar, lo cual me agradó bastante el hecho de haber subido un video a youtube, pero ya hablaré de eso después.

El tiempo de espera para conocer los resultados fue de aproximadamente dos meses, hasta que el día 13 de Julio recibí un email notificandome que había sido aceptado. No voy a mentir, la verdad es que me dió muchísima alegría y se me salieron un poco las lágrimas de la emoción y se me hizo tremendo nudo en la garganta, pues había estado pasando por una situación bastante dificil en el laboratorio y esa era una muy buena noticia entre muchas otras malas.

AllBiotech es una asociación sin fines de lucro que nació en Santiago de Chile y tiene como finalidad establecer y potenciar a la comunidad BIO de Latinoamérica con la finalidad de unir a todos los países bajo un mismo modelo bioeconómico. La cumbre consiste en seleccionar a 100 líderes menores de 35 años de los distintos países, entre cientos de aspirantes y de acuerdo a su perfil, quienes estarán trabajando en propuestas para solucionar problemas derivados de la biotecnología y en tendencias futuras de la bioeconomía. En fin, AllBiotech es toda una comunidad de biotecnólogos, con la cual se pueden crear redes, compartir conocimiento, solucionar problemas, plantear estrategias para potenciar el ambito biotecnológico, etc. 

Ya se acerca la cumbre, falta menos de un mes y decidí correr con todos los gastos por mi cuenta (pasaje, comidas y hospedaje), sé que valdrá mucho la pena esta inversión y que conoceré gente maravillosa de la cual espero aprender mucho y sobre todo comenzar un nuevo emprendimiento. Ya les estaré contando más a detalle cómo es la cumbre. Por mientras, si quieren saber un poco más sobre el perfil de algunos de los líderes que estarán presentes en la cumbre, pueden visitar la págia de Radio Ibero León, donde tienen un programa llamado "Lo que tienes que decir", donde estan realizando entrevistas a los distintos líderes (Ya tuve la mía) y podrán enterarse un poco sobre el trabajo que realiza cada uno, su campo de especialidad, los obstáculos por los que han pasado, cuáles son los proyectos a futuro, entre otras cosas. Así que ya saben, entren a los enlaces si quieren enterarse un poco más.


hgarza

lunes, 16 de julio de 2018

Simbiosis

Como emprendedores somos muy celosos con nuestras ideas, tratamos de no compartirlas o hacerlo sólo con personas de mucha confianza, a veces sentimos que somos los únicos a quienes se nos pudo haber ocurrido la idea del millón. Pero la verdad es que las cosas son totalmente distintas, muy probablemente a alguien más también se le ocurrió lo mismo que a ti y es entonces cuando debemos estar atentos todo tipo de oportunidades que se presenten.

Durante el desarrollo de los kits de detección de patógenos, que llevaron a Bioera México a constituirse, nos sentíamos como aquellos emprendedores que tarde o temprano iban a comenzar su asenso como startup con un desarrollo disruptivo, a pesar de que no era algo realmente novedoso, pues había algunas publicaciones al respecto, pero supimos cómo adaptar la técnica y encontrar las necesidades de clientes potenciales para hacerles llegar una solución. Lo que teníamos en mente era realizar algo que pudiera estar al alcance de cualquier persona, que no necesite de equipo altamente costoso o personal especializado y que además pudiera ser utilizado en campo. Con ayuda del Dr. Eduardo Vivas, investigador del CIBNOR, pudimos desarrollar el prototipo de un equipo que pueda ser utilizado en campo que funcione con baterías. Realizamos demostraciones a clientes potenciales y estos quedaron encantados, por lo que pensamos que sería cuestión de tiempo y de algunos ajustes para tener nuestras primeras ventas.

La competencia
Mientras realizábamos un poco de investigación sobre los temas relacionados al desarrollo de la tecnología nos encontramos con algo que nos cayó como balde a de agua fría. Marcos se comunicó conmigo para hacerme llegar la noticia de que había una empresa en México que se estaba dedicando a desarrollar exactamente la misma idea de negocio que nosotros estábamos realizando, pero la diferencia es que  esta es una empresa que tenía al menos cuatro años más que Bioera y nos llevaban uno o varios pasos adelante. Tratamos de investigar lo más que pudimos sobre ella y sus desarrollo, la mayoría de ellos no se sobreponían a los nuestros, por lo que existía una posibilidad de que no fuéramos competidores directos.

T4 oligo es una empresa mexicana dedicada a la producción de ácidos nucléicos y a generar innovación en diagnóstico molecular, su fundador, el Dr. Octavio García. En la página principal de la empresa mostraban un video anunciando la próxima salida al mercado de su nuevo desarrollo: "luci", un equipo para realizar pruebas de PCR isotermal en campo, muy bonito por cierto y el cual estaría disponible muy pronto (hablando de Julio de 2017). Para nosotros era bastante alarmante por un momento, pero en realidad fueron la inspiración para comenzar a hacer las cosas de manera distinta.

El contacto
Definitivamente no nos íbamos a quedar con los brazos cruzados. Gracia y Marcos se pusieron en contacto directo con la empresa y el Dr. Octavio para informarles que estábamos trabajando en exactamente lo mismo y que nos gustaría poder tener una colaboración. La respuesta de Octavio fue que definitivamente quería conocernos, saber más de nosotros y colaborar.

El primer acercamiento fue de Gracia, quien visitó las instalaciones de T4 oligo en la ciudad de Irapuato, Guanajuato, conoció sus instalaciones, al equipo de trabajo y quedó fascinada. Posteriormente fue Caro para ayudarles a montar la técnica de PCR isotermal y pasarles algunos tips en el manejo de los reactivos, evitar contaminaciones, etc. y posteriormente Marcos, quien terminó haciendo muy buena mancuerna con Octavio y ganándose su confianza.

Haciendo equipo
En el mes de Marzo de 2018 se concretó la reunión de todo el equipo de Bioera con T4 en Irapuato. EL objetivo, dividirnos el trabajo para poder cumplir con lo estipulado en un proyecto PEI (en México un proyecto PEI es un Programa de Estímulos a la Innovación, financiado parcialmente por el CONACYT y una empresa privada y a desarrollarse entre la empresa y un centro de investigaciones). En este proyecto estábamos comprometidos a tener estandarizados 20 kits de diagnóstico molecular para la detección de hongos y bacterias de interés agrícola que afectan los principales cultivos del estado de Guanajuato, pero que en realidad están presentes a lo largo del territorio nacional. Contábamos con sólo 9 meses para el desarrollo de todos, dividido entre Bioera y T4, con la colaboración de CINVESTAV Irapuato.


Bioera y T4 reunidos en las instalaciones de T4 Oligo

Al día de hoy, viernes 13 de Julio de 2018, nos encontramos en la etapa de desarrollo y validación de los kits de diagnóstico, trabajamos muy de cerca con el equipo de T4 oligo y hemos formado un consorcio de empresas de base biotecnológica llamada GrupoT y conformado por T4 oligo, GenesTwoLife y T4 Nano Dx, empresas del Dr. Octavio, Bioera, Mabiosis y Polybion, de los cuales hablaré más adelante.

Creo que vamos por buen camino, el tiempo ha pasado relativamente lento y estamos ansiosos por concretar nuestra primer venta y tener listos los entregables a los que nos comprometimos con el PEI, de seguir haciendo negocios juntos, crecer como familia y posicionar a México como una potencia en el desarrollo de la biotecnología, no sólo en la academia, sino poder llevarla a la industria.

Busquen siempre con quien unir esfuerzos, hacer sinergia, que las fortalezas de uno complementen las debilidades del otro, esa es la mejor manera en la que podemos hacer negocios en México, es una forma distinta, pero creo firmemente que va a funcionar.

hgarza

jueves, 5 de julio de 2018

Otra oportunidad?

Después del pequeño fracaso que tuvimos con Biosense tuvieron que pasar algunos meses durante los cuales los ánimos estuvieron muy bajos, cada quien se dedicó a lo suyo. Justamente en 2016 estuvimos preparando un taller teórico-práctico de transformación genética de microalgas para aplicaciones biotecnológicas impartido por el Laboratorio de Biología Molecular de Plantas en el CIBNOR. En este curso se inscribieron estudiantes e investigadores tanto nacionales como extranjeros, todos con un perfil relacionado a las ciencias biológicas, excepto uno.

Marcos Ruvalcaba, un joven emprendedor con un posgrado en tecnologías de la información, venía en busca de esa idea en la cual el se pudiera sumar y aportar en la medida de lo posible. Marcos había emprendido recientemente un negocio para la generación de biodiesel a base de aceite de cocina  quemado y en la búsqueda de algo mejor para poder despegar y trascender, le recomendaron que visitara las instalaciones del CIBNOR, que hablara con sus investigadores y con los encargados de la oficina de transferencia de tecnología. 

Ese mismo año, la Dra. Bertha Olivia Arredondo (Kitty), estaba trabajando con la optimización de microalgas para la producción de ácidos grasos de cadena larga de mejor calidad para la producción de biodiesel, por lo que la oportunidad estaba latente para que Marcos pudiera lograr una alianza. Fue entonces cuando decidió inscribirse al taller de microalgas donde la Dra Kitty sería una de las organizadoras.

Marcos es una persona que va a intentar hacer las cosas en pro de aprender y comprender cómo funcionan, obviamente no tenía destreza alguna para el manejo de equipos de laboratorio como micropipetas, tampoco conocía las bases biológicas de lo que estábamos realizando durante las prácticas, pero estoy seguro de que aprendió lo necesario.

Durante uno de los descansos a lo largo de la semana del taller pidió que nos reuniéramos Gracia, Caro, Mario y yo para discutir un asunto que parecía ser muy serio, de hecho se veía bastante nervioso, traía consigo una libreta con muchos apuntes de ideas algo estructuradas de las cuales nos quería platicar. Comenzó por darnos un background de todos los proyectos que ha emprendido, desde una revista de la Universidad de Guadalajara, como maestro de karate, hasta el biodiesel. Marcos ya había platicado con uno de los encargados de la OTT del CIBNOR y le mostró los proyectos que tenían disponibles para transferir y le recomendaron que se acercara a Gracia y ahí estábamos.

La propuesta de Marcos era integrarse a nuestro equipo para poder echar a andar nuestro proyecto, el cual le gustó mucho en concepto, hacía falta entender cómo funcionaba. Básicamente traía como respaldo a dos de sus mejores amigos, Mauricio y Jorge, quienes le habían estado apoyando económicamente desde hacía meses para poder encontrar ese negocio que al fin les pegara, realmente estaban invirtiendo bastante en Marcos y sobre todo depositando la totalidad de su confianza en el.

Al principio estabamos bastante escépticos porque se veía demasiado jóven y no creímos que pudiera hacer algo, aún así le dimos el beneficio de la duda, total no teníamos nada más que perder. Así fue como integramos un equipo de trabajo que se fue consolidando poco a poco, una parte técnica liderada por Gracia y Mario Rojas y otra administrativa, liderada por Marcos. Durante los meses siguientes fue un asedio total de Marcos hacia nosotros, pidiéndonos calcular costos, realizar manuales, cotizaciones y todo lo necesario para poderle hacer entender cómo funcionaba nuestro proyecto y en beneficio de quiénes sería. Realmente nunca dejó de trabajar y la presión y exigencia de su parte fue bastante grande. Nos visitó durante varias ocasiones para aterrizar otros puntos y hacer el cabildeo necesario con los funcionarios del CIBNOR que querían quedarse con una tajada muy grande del pastel sin hacer la aportación debida y con la menor de las esperanzas, sino es que ninguna, puesta en nosotros. Realmente nos estaba dando el empujón o más bien el jalón que necesitábamos para empezar a creer más en nosotros mismos y hacer que esto se convirtiera en una realidad.

Hoy día Marcos es el CEO de Bioera México, ha demostrado ser un líder capaz y ambicioso, de ser el complemento perfecto para nosotros, ya que en cuestiones administrativas desconocíamos todo, además nos faltaba ese alguien que cargara con el liderazgo, pues nosotros estábamos en nuestro doctorado, preparando predoctorales o exámenes de grado y dejando el proyecto de Bioera un poco en segundo término. 

Creo que es importante que nosotros como bioemprendedores podamos hacer ese tipo de uniones estratégicas que complementen las habilidades y aptitudes de un equipo de trabajo en un proyecto, se requieren de equipos multidisciplinarios, de personas que puedan liderar y dar la cara por la empresa cuando más se necesite. No dudo que Bioera México va a llegar lejos, estamos un poco dormidos aún, pues Caro y yo no hemos concluido nuestro doctorado, lo cual nos mantiene bastante ocupados, pero después de eso podremos por fin dedicarle el 100% a esta empresa que vimos nacer y la veremos crecer.

Hagan alianzas, estamos en una época en la que debemos dejar de ver por nosotros mismos y comenzar a ver de manera colectiva, se consiguen grandes cosas si lo hacemos de esa forma.

hgarza

lunes, 25 de junio de 2018

Yo no quería hacer CIENCIA

Tengo 30 años de edad, estoy estudiando un doctorado en Biotecnología, llevo 8 años dedicado a este campo, el cual me gusta mucho, he aprendido a hacer OGMs, a producir proteínas, hacer cultivo in vitro de tejidos y a implementar varias técnicas de biología molecular. Sin embargo, antes de adentrarme a este mundo de la investigación, yo no quería hacer ciencia.
Desde joven quise convertirme en un ingeniero en sistemas computacionales, las computadoras siempre me gustaron, pero no fue hasta que estaba en preparatoria cuando las clases de química orgánica despertaron un gran interés en mi. La profesora que las impartía era ingeniera bioquímica y desde entonces supe que eso era lo que quería hacer.
Cuando elijes una carrera universitaria tienes dibujado en mente un panorama de lo que esperas hacer de tu vida con tu profesión. En mi caso, yo estaba seguro que iba a descubrir el origen de la vida, sin tomar en cuenta que la orientación de la carrera de Ingeniero Bioquímico del Instituto Tecnológico de La Paz (mi ciudad natal en Baja California SUR, México), tenía la especialidad de alimentos, por lo que mis expectativas cambiaron y en algún momento decidí que pudiera ser buena idea "trabajar" en la industria. En aquel entonces me gustaba mucho todo lo referente a control de calidad y eso era lo que quería hacer.
Allá por 2009 cuando estaba cursando la materia de Metodología de la Investigación, propuse como trabajo el poder estudiar proteínas de las telarañas (soy aracnofóbico por cierto), porque estaba convencido de que se podían utilizar para crear materiales resistentes. La maestra en turno me dijo que eso no era viable, que no tenía la capacidad ni las herramientas para resolverlo, lo cual era cierto, pero todos estábamos planteando trabajos hipotéticos, el punto era aprender cómo encontrar un problema y proponer una solución. En ese momento toda aspiración por realizar algún trabajo de investigación se esfumó de mi y decidí no hacer nada el resto del semestre y así fue. Obviamente reprobé la materia.
Las cosas pasan por algo, entre otras materias que reprobé que me llevaron a retrasarme un año y repetir algunos cursos, tuve la oportunidad en 2010 de conocer a la que ha sido mi directora de tesis desde entonces, la Dra Gracia Gómez. En aquella mañana de Abril de ese año, Gracia, junto a otras dos investigadoras (muy jóvenes las tres), acudieron a una clase, de las cuales yo estaba repitiendo, para hacernos la invitación a un verano de la ciencia en el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR). Nos platicaron sobre los tipos de trabajos que realizaban y eso despertó mi curiosidad, sobre todo porque el promedio que solicitaban me alcanzaba (arriba de 8.0), por lo cual decidí probar suerte y me apunté a ese verano, necesitaba saber si eso iba a ser para mi o no. Desde ese verano del 2010, 28 de Junio para ser preciso, me inmiscuí en el mundo de la ciencia, he aprendido mucho, pero sigo cometiendo los mismos errores, pero sé que aprenderé más de ellos.
En 2012 entré a la maestría y fue la peor experiencia de mi vida, pues al término de los dos años de beca todavía tardé 6 meses más para terminar mi tesis. Estaba endeudado, deprimido, sin ganas de nada por varias razones, una de ellas fue que, durante la maestría, me fui a la ciudad de Monterrey a realizar una estancia, estuve cuatro meses y no obtuve ningún avance significativo. Al regresar a La Paz me sentía derrotado, frustrado, sentía que había decepcionado a los que me dieron su confianza. Encima de eso me empezó a ir mal en el amor, lo cual lo empeoró todo y si a eso le suman que no estaba recibiendo ningún ingreso, estaba en la quiebra económica y emocional. Decidí entonces hacer pasteles y mermeladas para poder sobrellevar un poco la situación, la cual cambiaría algunos meses después.
Las cosas pasan por algo, lo vuelvo a decir, a pesar de que por mucho tiempo he tenido ese sentimiento de que no soy bueno para esto, hay mucha gente que confía en mi y me dicen lo contrario, son quienes me han animado, me han enseñado y me han apoyado muchísimo y no los voy a defraudar. Hoy en día puedo decir que he tenido un recorrido corto en materia de emprendimiento pero ya soy socio fundador de una empresa de base biotecnológica, Gracia está dentro de ella, porque tenemos la misma visión de sacar la ciencia del laboratorio y hacerla disponible para todos y estamos en ese proceso. No me arrepiento de haberme encontrado cara a cara con el camino de la ciencia, pues la ciencia es para todos y todos debemos aportar algo a ella.

hgarza